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Los psicólogos y la Justicia
Diario Uno, 4 de Julio de 2007
Señor director:
En Diario uno de los días jueves 21 y viernes 22 de junio
se publicaron notas del periodista Enrique Pfaab en la que se refiere
a una falsa psicóloga que habría actuado en los tribunales
del Este mendocino. Esto muestra la indefensión de la gente
frente a los abusos y carencias de los tribunales de Familia. Si
no fuera por un padre que hizo la denuncia, esa falsa profesional
seguiría trabajando.
Cuando los problemas de una familia terminan en los estrados judiciales
es muy común que se requiera la opinión de psicólogos
en tanto que auxiliares de la Justicia, ya sea aportados por alguna
de las partes o como peritos convocados por el juez.
Muchas veces ha habido problemas con estas intervenciones ya que
los informes brindados suelen tener más que ver con prejuicios
sexistas o arraigados en teorías psicológicas de los
años 40 del siglo pasado. Fruto de esta falta de profesionalismo,
de la escasa actualización y de una legislación que
también se ha quedado en el tiempo, la casi totalidad de
las tenencias de los hijos son dadas con exclusividad a la madre
y el padre pasa a ser, en el mejor de los casos, una mera visita
que se va diluyendo en el tiempo como cualquier visita.
Sin duda que hay profesionales y jueces que estudian detalladamente
la situación real que tienen frente a sí, que saben
que la ciencia ha confirmado que los niños necesitan tanto
a su padre como a su madre, han visto que en la últimas décadas
el padre ha estado cada vez más presente en la crianza de
sus hijos y consideran que éstos no son propiedad exclusiva
de la madre.
¿Quién defiende a los usuarios de la Justicia cuando
se encuentran frente a un profesional que no tiene ninguna especialidad
real en familia y/o en niños? ¿Quién defiende
los derechos del niño cuando su caso es tomado por una aguerrida
militante de alguna falsa causa feminista o algún/a misógino/a
que hacen causa común y consideran que el hombre no tiene
nada que ver con la crianza de los hijos? Ambos consideran una victoria
cada vez que logran dejar a un padre fuera del hogar, total ellos
no verán la tristeza profunda ni el cúmulo de carencias
que esto genera en ese niño o en ese joven.
Aun entre jueces y profesionales es muy extendida la creencia de
que los hijos sólo necesitan a la madre y que el padre cumple
un rol absolutamente secundario y simbólico. Estas cosas
que se plantearon en el siglo XIX es lo que está en la base
de considerar a la mujer sólo en tanto que madre y conformarse
con que el padre ponga el apellido y la plata. Uno encuentra muchos
profesionales, muy modernos, pero que desde el punto de vista científico
ni siquiera llegan al siglo XX, ni hablar del XXI. Esto se agrava
cuando deben opinar sobre temas (por ejemplo en un divorcio) en
los que, por no ser su especialidad, se manejan con lo que aprendieron
en la facultad hace 20 o 30 años.
De nada sirve que los derechos universales del niño, a los
cuales nuestro país ha adherido, o la nueva legislación
argentina del niño, niña y adolescente consagre que
el hijo tiene derecho a mantener una relación fluida y constante
con ambos progenitores por igual.
Como sociedad seguimos premiando a los padres que se desaparecen
o empujándolos para que lo hagan. Al mismo tiempo se ponen
trabas, cuando no impedimentos, al padre que desea participar activamente
en la crianza de sus hijos y mantenerse cotidianamente cerca de
ellos.
¿A quién le importa que a los psicólogos sin
especialidad o con prejuicios de género ahora les agreguemos
falsos profesionales?, si todos ellos ayudan en los estrados judiciales
a dejar a los hijos sin padre, que pareciera ser el objetivo reinante.
Si esto no es así, que lo demuestren llevando hasta las últimas
instancias esta investigación y estableciendo mecanismos
que garanticen el profesionalismo y la equidad para que se respete
el derecho de los hijos a ser criados por ambos progenitores. Si
hubiera menos niños huérfanos de padre
la sociedad toda se vería enormemente beneficiada.
Jorge Luis Ferrari
www.serpadre.org.ar
Autor del libro Ser padres en el tercer milenio, Editorial
del Canto Rodado, Argentina,
diciembre 1999
Mendoza (Argentina)
La Justicia investiga en el Este a una presunta
falsa psicóloga
Diario Uno, 21 de Junio de 2007
Busca determinar si hubo usurpación de título por
parte de una mujer cuya firma como profesional figura en un informe
sobre un conflicto de pareja. Ella asegura que aclaró que
no era licenciada.
La Justicia penal de San Martín investiga a una mujer sospechada
de haberse hecho pasar por licenciada en psicología y cuyo
aporte profesional fue tenido en cuenta en un litigio
familiar.
La foja 59 de la causa 29.826/05, iniciada en el Segundo Juzgado
de Familia y hoy en apelación en la Quinta Cámara
Civil, analiza el informe de Patricia Lara, a quien se la menciona
como licenciada y como psicóloga.
Sin embargo, la supuesta profesional no figura registrada como tal,
de acuerdo con el informe proporcionado por el área Matriculaciones
y Certificaciones de Firmas de la Oficina de Asuntos Profesionales
del Ministerio de Salud de la provincia. Incluso la propia Lara
le confió a Uno que me faltan 3 años para recibirme.
Todo comenzó cuando una disuelta pareja de San Martín
comenzó a tener fuertes disputas y el caso llegó al
Juzgado de Familia de María Cecilia Rinaldi. El eje del conflicto
fue el régimen de visitas que tendría el padre para
con su hijo de 8 años.
En una de las audiencias, mientras el progenitor reclamaba por
el incumplimiento de este régimen, la madre del niño
había ofrecido como prueba el testimonio de Patricia Lara
la supuesta psicóloga, quien había atendido
varias veces a su hijo para realizarle un diagnóstico.
Lara compareció en el juzgado y dio su parecer sobre el
caso, quedando constancia en el expediente sobre este trámite
y calificando sus dichos como los vertidos por una profesional de
la psicología.
Según el padre del niño, desde 2005 hasta la fecha
nunca logró ver a su hijo en forma normal salvo tres
ocasiones esporádicas y le adjudicó responsabilidad
de esta irregularidad a los dichos de la supuesta falsa psicóloga
y a la jueza Rinaldi, por no haber denunciado a Lara y no hacer
cumplir el régimen familiar acordado.
Ayer este diario confirmó que por compulsa la Tercera Fiscalía
Correccional investiga a Patricia Lara por supuesta usurpación
de título, de acuerdo con lo contemplado en el artículo
247 del Código Penal.
El padre del menor aseguró haber promovido esta compulsa
en virtud de que la jueza no formuló denuncia alguna
por ilegal ejercicio de una profesión o usurpación
de título. Sin embargo, la jueza Rinaldi, al ser consultada
ayer por este medio, sostuvo que se puso en conocimiento del
caso a la Justicia penal una vez que nos enteramos de esta supuesta
irregularidad.
Por su parte, la investigada Patricia Lara aseguró que cuando
estuve en el juzgado aclaré que yo no era psicóloga,
pese a que su firma figura al pie del acta en cuyo contenido se
le atribuye ese título.
El padre afectado también puso en conocimiento de esta irregularidad
a la presidencia de la Comisión de Derechos y Garantías
de la Cámara de Diputados. Allí el hombre solicitó
la intervención urgente de la comisión
para que subsane el supuesto error cometido por la jueza de Familia.
Enrique Pfaab
epfaab@diariouno.net.ar
Mendoza
Una jueza de familia, bajo la lupa
Diario Uno, 22 de Junio
de 2007
La Suprema Corte analizará si la magistrada María
Cecilia Rinaldi cometió errores y es pasible de sanciones
al resolver un caso con el dictamen psicológico de una mujer
lega en la materia.
SAN MARTÍN Mientras la Justicia penal investiga si
una mujer se hizo pasar por psicóloga en una causa del fuero
de familia, y mientras una cámara de apelaciones analiza
si debe revocar lo actuado en ese mismo expediente, ahora la Suprema
Corte analizará si la jueza del caso cometió errores
y es pasible de sanciones.
Así lo confirmó ayer Oscar Ligonié, presidente
de la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara
de Diputados, luego de analizar un recurso en donde se cuestiona
a la jueza de Familia María Cecilia Rinaldi de haber tomado
resoluciones en un expediente sobre la base del dictamen técnico
de una mujer que era lega en la materia.
Varios expedientes en danza
Por un lado, está el expediente original, donde el padre
reclama que no se le ha permitido gozar del régimen de visitas
estipulado, tratado por la Quinta Cámara de Apelaciones en
lo Civil. Por otro, la Tercera Fiscalía Correccional investiga
si una mujer que firmó un acta como licenciada en psicología
incurrió en el delito de usurpación de título.
Ahora, en una tercera fase de la historia, la Suprema Corte tendrá
que determinar si la jueza que actuó en la causa madre incurrió
en alguna causal de juicio político o cometió alguna
otra irregularidad de menor gravedad.
Ayer Ligonié informó que el padre del menor
sostiene que desde octubre de 2005 no puede ver a su hijo. Mientras
la causa de Familia se encuentra en otra instancia superior para
su resolución, la comisión enviará el recurso
a la Corte para que ésta determine si la jueza cometió
alguna arbitrariedad, teniendo en cuenta que se habría tenido
en consideración lo dictaminado por un auxiliar técnico
que no tenía el título habilitante, dijo.
El hombre afectado por esta supuesta irregularidad presentó
un escrito a la comisión en el que denunció que la
jueza Rinaldi, titular del Segundo Juzgado de Familia de San Martín,
designó para el tratamiento psicológico de mi
hijo a una persona que no posee la acreditación exigida por
ley, dice la nota. Además el padre afectado cuestionó
a la magistrada, diciendo que actuó con arbitrariedad,
sin reparar en las consecuencias que sus actos ocasionan.
En diálogo con este medio la jueza Rinaldi aseguró
haber compulsado el expediente a la Justicia penal una vez enterada
de la posible falta de título habilitante de Patricia Lara,
la supuesta falsa psicóloga.
Al mismo tiempo no confirmó que el fallido dictamen de esta
mujer haya influido en las resoluciones del expediente, argumentando
que las causas de familia son del exclusivo conocimiento de las
partes.
Al momento de ser entrevistada, la cuestionada Patricia Lara aseguró
que yo aclaré en el Juzgado que no era psicóloga
y que sólo podía darles mi impresión personal
sobre el caso, aunque también confesó haber
mantenido entrevistas pseudopsicológicas con otras personas,
pero solamente por una cuestión humanitaria,
afirmó.
Enrique Pfaab
epfaab@diariouno.net.ar
Mendoza
La presunta falsa licenciada aparece en otra causa
SAN MARTÍN La supuesta falsa psicóloga de San
Martín también declaró ser licenciada
en otra causa judicial. Este expediente se tramita en el mismo juzgado
de Familia que la había citado en su momento como asesora
técnica en salud mental. Ayer la mujer no compareció
ante el fiscal correccional, quien debía indagarla.
Patricia Mónica Lara, la mujer investigada por usurpación
de título, ahora también tendrá que aclarar
por qué aseguró ser licenciada en psicología
en las causas unificadas 30.287/31.433 del Segundo Juzgado de Familia
de la Tercera Circunscripción Judicial, a cargo de la jueza
María Cecilia Rinaldi.
La semana pasada este medio informó que, en la foja 59 de
la causa por medidas tutelares 29.826 que se tramita en el mismo
juzgado de Rinaldi, Lara había firmado como licenciada, aportando
su opinión como profesional. Ayer se pudo constatar que esta
mujer también dijo ser psicóloga cuando firmó,
el 30 de marzo de 2006, la foja 100 de otra causa por medidas tutelares.
En ese mismo expediente, trece fojas más adelante, un perito
psiquiatra elevó un informe al juzgado de Rinaldi en donde
calificó a Lara de fabuladora y poco confiable,
tras una entrevista con ella.
Ayer el fiscal Hugo Elías Yadala esperó en vano que
la mujer compareciera en su despacho. En ese acto se esperaba que
Lara explicara por qué había firmado al pie del acta
judicial en donde se le adjudica el título de psicóloga.
La propia Lara había reconocido a UNO: No soy psicóloga,
me faltan tres años para recibirme.
Además la fiscalía podría solicitar en los
próximos días a la jueza Rinaldi que, como testigo,
diga en carácter de qué declaró Lara en esa
causa y si sus dichos fueron tenidos en cuenta para el desarrollo
del expediente. La magistrada tiene la posibilidad de presentarse
personalmente en la fiscalía o enviar un informe escrito.
También en la víspera se pudo confirmar que la investigación
por infracción al artículo 247 del Código Penal
fue iniciada por la denuncia de un particular y no por compulsa
remitida por el juzgado de Familia. Esto deja abierta la posibilidad
de que la jueza Rinaldi deba aclarar por qué no informó
el caso al fuero correspondiente pidiendo una investigación
por la presunta comisión de un delito. Por este punto la
Comisión de Derechos y Garantías de Diputados elevó
a la Corte un pedido para que se estudie todo el caso, principalmente
el accionar de la titular del Segundo Juzgado de Familia. Hoy el
fiscal Yadala podría pedir a ese juzgado que le remitan copias
de los otros expedientes en donde Lara también dijo ser psicóloga.
Enrique Pfaab
epfaab@diariouno.net.ar
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