Ciudad de Puebla
México
Mayo 2008


VÍNCULOS DEL AMOR

EN LAS RELACIONES DE PADRES E HIJOS

(
Conferencia del Lic. Jorge Luis Ferrari en el lanzamiento de la Asociación "Crecer Juntos")

Nos vamos a referir específicamente al amor de padre, de varón, en relación a sus hijos. Creo que es interesante por varias cosas, una que la paternidad está en una profunda crisis, el rol del varón lo está. Por otro lado hablar del amor de madre es algo que se ha hecho abundantemente, mientras que el amor de padre, el vinculo paterno filial es algo mucho más inexplorado (recién en los últimos 10 años) y además como esta en pleno cambio es un objeto de estudio sumamente interesante y útil, por el nivel de confusión que existe y la demanda por parte de los padres de elementos que les ayuden a encontrar su Norte.

Pero lo más importante, por lo cual considero necesario profundizar nuestros conocimientos en torno al vínculo paterno, es porque este vinculo es el que normalmente tiene a desaparecer o a debilitarse. Tenemos legiones de hijos sin padre. Legiones de niños, adolescente y adultos que viven preguntándose quién fue su padre, por qué su padre siempre estuvo distante, por qué nunca le hizo una caricia o por qué nunca lo tuvo en cuenta o por qué no le permitieron conocerlo, verlo o tratarlo, etc..

Digamos que los lazos maternos están más o menos claros, la madre los establece durante el embarazo, los refuerza con el nacimiento del bebé y los consolida con las primeras atenciones, en donde traba un fuerte vínculo, que la implica de manera total, en general requiriéndola y absorbiéndola de manera absoluta. Esta relación tan profunda e implicada se prolongara a lo largo de los años en niveles variables, que en principio tendrían que ir decreciendo a medida que el hijo va estableciendo su autonomía.

La relación materna, también ha experimentado cambios, provenientes de los cambios en la mujer y en la sociedad en general, del rol que juegan los hijos y también hay muchas situaciones de crisis, de confusión, etc...

Y mientras tanto, ¿el padre qué?

Historia, paternidades distantes, paternidades ausentes
Mitos presentes ¨ los hijos son cosas de mujeres", "sólo la madre hace falta", el padre proveedor de bienes materiales. Exclusividad femenina de los sentimientos y de los hijos, etc.

¿Cómo se establece o se debería establecer el vínculo paterno filial?

Empecemos por ver cómo se establece o se debería establecer el vínculo paterno filial. Y para eso podemos empezar por guiarnos por lo que hay, es decir por cómo se establece el vinculo materno. Se establece estando ahí. Las madres están y lo padre no, o no tanto, o no tan cerca, o no tan implicados, o no para nada de nada.

Si el padre está, el vínculo se establece y si está tanto y tan implicado como la madre el vínculo es tan fuerte, tan vigoroso y tan íntimo como el de la madre.

Perece simple y lo es. Pero sucede que hay un cúmulo de situaciones que hace que esto de "estar" no sea lo que más comúnmente suceda, aunque felizmente esta tendencia va creciendo: cada vez lo padres están más cerca y más implicados en la crianza de sus hijos.

Ese cúmulo de situaciones Que han hecho y hacen que el padre no éste o no esté cerca (Gran Confabulación Eyectora) van desde lo cultural o desde el imaginario social, hasta la propia historia de cada uno pasando por situaciones económicas, laborales y de estructuración de nuestra sociedad Circunstancias que deben ser tenidas en cuenta para comprender y para poder producir transformaciones positivas y que se adecuen a las distintas realidades sobre las que nos toca actuar, ya sea en lo profesional o en lo personal. Mencionar estas situaciones de la GCE

Permitamos que el vínculo se establezca y eche raíces,

Todo empieza con el embarazo, pero esto ya más o menos todo el mundo sabe de qué se trata. El padre debe estar cerca, cuidando a la madre, ella contiene al feto y el padre a ambos.

Cuidar que a la madre no le falte nada, que no se angustie demasiado, que tenga las atenciones médicas necesarias, que no haya situaciones de riesgo.

Más allá de los detalles y de los avances enormes que la medicina y la salud pública han realizado en este campo, todos sabemos que el hombre debe cuidar y proteger a la mujeres embarazada, es su responsabilidad y su tarea, lo que no quiere decir que todos lo hagan, ni que la relación con la madre no se mezcle y produzca cortocircuitos y /o que se convierta en el comienzo de la huida del futuro padre.


Favorecer o debilitar el vínculo

Pero yo quisiera centrarme en el momentos posterior al embarazo, porque es allí donde encontramos formas de actuar que tienden a establecer el vínculo o a debilitarlo desde el vamos.

Está la sana costumbre de colocar al bebé sobre el pecho de su madre, cada vez se insiste más en la importancia de esos primeros minutos tanto para el bebé como para la madre. En general esto se respeta, salvo situaciones médicas que requieran algún tipo de cuidado especial con el recién nacido o su madre y que signifique que estén separados un tiempo.

Pero el padre sigue afuera, o entra de a ratitos y mira de lejos o toma de la mano a la madre, atiende a las visitas, busca floreros o hace los trámites administrativos de la clínica o la obra social, se va a trabajar o sale de juerga con los amigos.

Creo que tenemos también que valorizar y respetar esos primeros minutos, horas y días del padre con su hijo. Debemos dejar y alentar que el padre tome al bebé en sus brazos, que se miren, que se huelan, se toquen, se escuchen. Es así que se tejan sus vínculos y de ahí en más que no se separen, porque si no el bebé lo olvida; tienen una memoria de muy corto plazo. Entonces no hay que dejar de estar. Además el bebe tiene requerimientos constantes y el padre tiene que estar para cubrirlos junto a su madre. Este tiempo estas primeras semanas son vitales para el establecimiento y la profundidad del vínculo.


No tenemos pechos para amamantar

No tenemos pechos para amamantar, pero el bebé necesita mucho más que leche, a la evolución que está llevando a cabo es espectacular y requiere insumos, que van mucho más allá de los alimenticios (sin desdeñarlos). (Dodson)

Al padre lo gesta el hijo

Al padre lo gesta el hijo, permitámosle que lo haga, dejemos que él lo conquiste. Son sus necesidades las que los vincularan y guiarán. Su indefensión es la razón de la existencia de los padres (caracoles).

No sólo necesitan a la madre

Veníamos con la idea de que la madre era todo lo que necesitaba. Pero por que en la etapa más importante de la evolución del nuevo ser humano, vamos a quitarle la riqueza que significa tener a su padre al lado: otros brazos, otra piel, otra voz (que no debería serle extraña), otra forma de ser y todo lo que significa otra persona y que además es su padre, su historia, su identidad, su pertenencia. El padre tiene todo para dar y a la vez no puede ni debe privarse de esos momentos en los que su hijo forma su matriz, forma las estructuras intelectuales y afectivas de su persona.

Debe compartir sus cuidados, sus atenciones y sus juegos con la madre. Los dos deben estar allí para que continúe la bipolaridad y la alternancia que permitió la concepción y posibilitará un crecimiento equilibrado y sano, poco padre es mucha madre y muchas veces es madre saturada o cansada, o temerosa de tanta responsabilidad sin que nadie le ayude ni la apoye.
El bebé evoluciona con lo que tiene a su alcance, por eso el padre debe estar cerca, como lo esta la madre, a menos de 60 cm. y participar de todas las actividades del bebé.


El lugar del padre

El lugar está, no se lo da la madre ni hay que darlo por descontado, es un lote, en el que hay que construir. No basta con ser el progenitor hay que esforzarse por ser el padre que esos hijos necesitan.


Cuando la pareja no funciona más

Separar la situación en tanto que pareja de la de padres, esa no se disuelve, porque para el hijo ellos serán sus padres estén o no juntos, se amen o no.

Él (ellos) los necesita más allá de sus historias y rencores. Esto hay que hablarlo y dejar las cosas en claro. Trabajaran ambos por el bien del niño, priorizaran su interés superior por encima de sus intereses menores de adultos. El niño cuenta con sus padres y sólo cuenta con sus padres (los demás serán sustitutos mejores o peores, pero el vació quedará y causará daño)

Es necesario que asuman un comportamiento adulto y de adultos a cargo de un niño, es decir responsables y generosos, incluso sacrificados por darle lo mejor al niño. Y lo mejor para el niño es tener a ambos padres, esto constituye la base y la garantía para la satisfacción de todas sus otras necesidades y el respeto de todos sus otros derechos.


Privar a los hijos de un progenitor es maltrato

Es atentar contra sus derechos, es priorizar el interés o la comodidad de los adultos pro encima del interés superior del niño, es exponerlo a los otros tipos de maltrato, es un duro golpe a su autoestima y a la formación de su persona, es dejarlo en una situación de vulnerabilidad social.


Área protegida

Hay que establecer un área protegida, en la cual los padres sólo entren con la camiseta de ser padres, dejando afuera sus historias, desavenencias, rencores y cuentas pendientes. Aquí sólo importa lo mejor para el hijo, ambos se dan su lugar y respetan el del otro, cada uno cuida al otro y entre los dos al hijo, para que tenga lo mejor y todo lo necesario a su crecimiento


Los padres pueden

Los padres podemos hacernos cargo junto a la madre de nuestros hijos. Podemos cuidarlos, cambiarlos, bañarlos, cocinarles. Claro tenemos que convencernos de que a nuestros hijos les hacemos tanta falta como nuestras madres, tenemos que hacerles un lugar en nuestras vidas.


La sociedad debe permitir paternar

Debemos hacer un lugar en la sociedad para la paternidad, la economía no esta presta a ello, el mundo laboral se niega, pero se tendrá que ir acostumbrando, es por el bien de todos.


El vínculo siempre está

Lo queramos o no, lo reconozcamos o no, el vínculo siempre está de nosotros hacia el hijo y del hijo hacia nosotros, de los padres depende que ese vínculo sirva para crecer, para la salud mental, para la fortaleza de nuestro hijo o que sirva para que se sienta disminuido, menoscabado, triste y que sufra carencias y maltratos. Pero el vínculo está, lleva felicidad o tristeza, aporta equilibrio o angustia. Será un vínculo fuerte y enriquecedor o será un vínculo débil, inconstante y enfermizo. Pero le vínculo siempre estará, desde la concepción hasta la muerte del padre y del hijo.


La paternidad viene en aumento

En los últimos cuarenta años los padres que paternan vienen creciendo, al principio eran algo raro, que sorprendían; hoy ya son muchos, aunque más en el discurso que en la realidad. Pero que paternar haya copado los discursos es ya algo sumamente importante. De todos modos sigue siendo enorme la cantidad de padres que parten dejando hijos atrás o que se conforman con cumplir con sus obligaciones materiales o que estando no cumplen ningún papel trascendente.

Con padres que participen activamente de la crianza de sus hijos, tendremos niños más felices y equilibrados, madres que no deberán renunciar a sus vidas y padres que descubrirán las maravillas de paternar.


Establecer el vínculo desde el comienzo

Desde el embarazo hay que comenzar a establecer nuestro vínculo. Revalorizar la COVADA como algo sustancial para prepararnos y no dejar que nada ni nadie nos aleje de nuestro lugar, que es al lado de la madre y luego al lado del bebé y del niño.

Lic. Jorge Ferrari
Puebla - México
Mayo 2008
www.serpadre.com.ar